¿No has oÃdo alguna vez que cuando te vas a vivir en pareja es inevitable coger dos kilillos? Y es que es normal: Cambian tus hábitos, ya no te cocina mamá y muchas veces tiras de lo primero que pillas. Además, la felicidad de los primeros meses hace que no te cortes con las comidas y asumas hasta los caprichos culinarios de tu consorte.