Se cumple un año y la Infanta va descubriendo el nuevo mundo que se abre ante ella. Un nuevo mundo que deberá andar desde la responsabilidad que su apellido le ha otorgado. Pero lo primero es aprender a andar. Leonor ha dejado de ser la gateadora oficial del reino para comenzar a dar sus primeros pasos, en las manos de sus padres o apoyándose en los muebles de Palacio. "Si la cogen de las manos ya camina. Está claro que se soltará ella sola rápidamente", cuentan amigos de los PrÃncipes.