La neoyorquina es muy polifacética. Canta, baila y actúa, además de tener una línea propia de ropa así como de perfumes bajo el nombre JLo. Asimismo, también se ha lanzado al mundo de la hostelería y tiene un restaurante en Los Ángeles llamado "Las madres" donde se elaboran recetas que le dio su abuela, típicas de Puerto Rico.