Ni Ariadne y Fonsi se imaginaron el revuelo que iba a levantar su enlace. Como otras parejas de famosos, los contrayentes decidieron vender la exclusiva a una revista (la de siempre) pero los paparazzis no estaban dispuestos a dejar pasar la oportunidad. Los ibicencos que se acercaron a ver el enlace de los famosos se encontraron con una sábana que cubrÃa la entrada y con los invitados entrando con trajes de calle para que nadie viera los modelitos. Las medidas de seguridad resultaron excesivas y hubo más de un incidente. Al final cabreo de los medios, de los novios y de la revista que abrió el monedero, que tuvo que retrasar la exclusiva. Ariande se muestra clara: "la boda se nos fue de las manos".