Pero como nos gusta un 'sarao'. Esos famosos desinhibidos con unas copas de más. Santificar no sabemos si lo hacen, pero la "sangre de Cristo" corre que vuela. Tres ejemplos como tres templos son Paris Hilton, a la que cuando se emborracha se les suelen ver los interiores, Massiel, que lo mismo anima bodas que programas de televisión, y Lindsay Lohan, una joven actriz que no se pierde una y que ya ha sufrido varios accidentes por los efectos del alcohol. Santas no son, pero de fiesta les encanta ir.