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El cordón umbilical: el nexo a la vida

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Podríamos decir que el cordón umbilical permite al feto “respirar” dentro del útero hasta el momento del parto. Es tan esencial durante el embarazo que su marca, el ombligo, es el recuerdo imborrable de nuestra vida intrauterina. Es un tubo largo, aproximadamente mide 50 cm, y grueso, su diámetro mide 2 cm.

Esta formado por dos vasos sanguíneos, una arteria y una vena, que permiten que se produzca el intercambio de oxígeno, anhídrido carbónico y sustancias nutritivas entre la placenta y el feto. Tiene una apariencia gelatinosa (la sustancia que lo envuelve recibe el nombre de “gelatina de Wharton”) que le hace ser muy flexible y maleable, lo que impide que el bebé se enganche en él.

¿Cuándo hay que cortarlo?

Durante nueve meses el cordón umbilical crece con el bebé, pero cuando nace y sus pulmones comienzan a funcionar, no es necesario seguir manteniendo ese soporte vital. Sólo unos segundos después de nacer el bebé está capacitado para respirar al aire libre, por eso el médico se encargará de cortar el cordón cuando deje de latir.

Normalmente se espera unos minutos antes de cortarlo. En muchas se coloca al recién nacido sobre el pecho de su madre antes de proceder al corte para fomentar de esta forma la unión entre los dos. Además, recientes estudios parecen confirmar que este compás de espera disminuye las complicaciones pulmonares en los bebés.

Antes de cortarlo, el médico coloca al recién nacido a la altura de la placenta, que aún no ha sido expulsada, para evitar de este modo pérdidas de sangre. Inmediatamente coloca dos pinzas metálicas en el cordón separadas por 6 o 7 centímetros, y a unos 15 centímetros del abdomen del niño; el corte lo dará en el espacio que queda entre éstas. El bebé no se entera de este corte y la madre tampoco ya que en el cordón no hay ninguna terminación nerviosa.

¿Pueden formase nudos?

Sólo en pocas ocasiones. El cordón es muy elástico y viscoso y, en el extraño caso en que se formaran nudos, éstos son muy flojos y no suelen causar ningún tipo de problemas. En cambio, si en el parto se aprieta impediría el paso de oxígeno lo que provocaría sufrimiento fetal. En estos casos se suele actuar rápidamente provocando el parto y, en raras ocasiones, haciendo una cesárea.

¿Se puede enrollar?

A veces puede enrollarse durante la última fase del parto, en el momento en que sale la cabeza del bebé. Normalmente no es causa de graves problemas, pero todo depende de las famosas “vueltas de cordón”: - Si sólo se ha enrollado una vez (una sola vuelta) el médico podrá deslizarlo por encima de la cabeza.

El único problema es que puede aparecer enrojecido los ojitos del recién nacido. - Si hubiera más de una vuelta o fueran muy apretadas, se procederá a cortarlo inmediatamente para facilitar el camino de salida al bebé y evitar que la placenta se despegue de la pared del útero.

Prolapso del cordón umbilical

Sólo en raras ocasiones, durante el parto el cordón puede resbalar y sobresalir a través del cuello del útero pudiendo llegar, incluso, al canal vaginal. Allí puede verse comprimido por la presión que ejerce el bebé al desplazarse por el canal del parto y suprimir el aporte de oxígeno en unos momentos en que resulta esencial para el trabajo de parto.

El prolapso es más frecuente en los partos prematuros o cuando el bebé tiene una presentación podálica (de pie), ya que al no llenarse por completo el espacio de la pelvis, el cordón, al tener mucho hueco, se puede deslizar hacia abajo sin ningún impedimento.



Redacción Mujer
25/11/2009

Comentarios de los usuarios
Mariel dice:
Hola, yo estudio Licenciatura en obstetricia y el cordón está formado por 3 vasos sanguíneos.. 2 Arterias y 1 vena.
publicado: 16:36 04/11/2009
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