Qué tu hijo sienta celos con la llegada de un hermanito es la cosa más natural del mundo. Para evitar que la cosa vaya a más, te damos unos sencillos trucos que te darán pistas sobre cómo tratar a tus hijos en estos casos.
Cuáles son las causas de los celos
No obstante, a pesar de que los padres quieran a los hijos por igual, es posible que determinadas actitudes provoquen o agudicen los celos infantiles. Veamos algunos ejemplos:
- El primer hijo, al estar acostumbrado a ser el único y recibir el afecto y atención de padres y familiares, se puede sentir desplazado cuando aparece un hermano con el que debe compartir esas atenciones y afecto. En ocasiones, el hermano menor se siente menos privilegiado por no tener las concesiones que los padres hacen al mayor. Los hermanos que ocupan lugares intermedios en el orden de edad, suelen sentirse en segundo plano y buscan con más insistencia amistades fuera del núcleo familiar.
- Si nace un hermano cuando el anterior está en la fase de "apego" a la madre (los tres primeros años) y requiere aún muchos cuidados, es probable que reaccione con un comportamiento celoso, demandando más atención.
- En algunas familias la llegada de un hijo de sexo diferente provoca tal satisfacción a los padres que el hermano se encuentra desplazado.
Cómo debemos comportarnos
Sin duda es una circunstancia que ocasiona celos en la mayoría de los niños. Es muy importante hacer participar al hermano mayor en las tareas que conlleva la llegada de un bebé: preparar la cuna y la habitación, comprar la ropita... Hay que advertir a los familiares que en las visitas que nos realicen eviten expresiones del tipo: "ahora si que vas a tener que compartir", o "ya sabes, lo tendrás que cuidar porque el niño será muy pequeño y tu ya eres mayor" etc.
Esto no haría más que sobrecargar al hermanos mayor. También debemos evitar hacer coincidir varios acontecimientos con la llegada de otro hermano. Por ejemplo, no conviene quitarle el pañal coincidiendo con el nacimiento o llevarle a al guardería los días antes o después de que llegue el bebé. Entendería que el nuevo hermano le echa de su casa y que él se tiene que ir, pero mamá se queda en casa con su hermano-rival.
También hay que tener cuidado con expresiones tan frecuentes como: "no lo toques", "que se te va a caer" y sustituirlas por frases que estimulen sus actitudes: "qué bien lo cuidas" "ayúdame a bañarle". Es necesario involucrar a los hermanos en las tareas de cuidado del pequeño: el baño, darle de comer, pasearle, así como buscar determinados momentos para dedicarlo exclusivamente al hermano mayor. Un paseo a solas, leerle un cuento sólo a él, son algunas ideas para hacer que se sienta un poco hijo único.
Además hay que valorar a nuestros hijos delante de familiares y visitas, tratando de omitir todo comentario negativo sobre ellos.
Para evitar que el asunto vaya a más conviene evitar:
- Los gritos y las descalificaciones.
- Las atenciones y dedicación excesivas a unos de los hermanos.
- Comparaciones entre los diferentes hijos.
- Entrometerse en los conflictos de los hijos y tomar partido en ellos (siempre que no haya agresión).
- Comentarios de vecinos, amigos y familiares haciendo comparaciones de vuestros hijos.
- Un trato irónico, o risa y burla ante conductas inadecuadas.
- Que el hijo mayor deba asumir en todo momento la responsabilidad del cuidado del hermano menor.
- La competitividad entre hermanos.
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