Ayúdale a encontrar el camino, pero no se lo des todo hecho. Enséñale a ver las cosas desde un punto de vista diferente al suyo. Podéis jugar al cambio de rol; él será el padre y vosotros los hijos. Ten en cuenta que el desarrollo intelectual de tu hijo no debe ceñirse sólo a los conceptos, sino también a los sentimientos, las emociones, el gusto...
Fomentar en él actitudes como la empatía, la autoestima y el esfuerzo le ayudarán el día de mañana a enfrentarse a los retos intelectuales con sentido crítico, mentalidad abierta y confianza en sus propias posibilidades. Procura enfrentarle a situaciones nuevas que le hagan ampliar su experiencia de la realidad. Excursiones a sitios desconocidos, juegos nuevos, teatro, títeres... Cuantas más experiencias tenga mejor adaptará sus preconceptos a la realidad. Así le estarás ayudando a desarrollarse.
También a esta edad se hará más consciente de la distancia entre lo imaginario y lo real. Debes fomentar su imaginación con actividades lúdicas que capten su interés. Una buena forma de hacerlo es la creación de cuentos. Proponle un tema y desarrollad la historia de forma alternativa. Cada uno seguirá el cuento en el punto en el que el otro lo dejó hasta que decidáis ponerle un final.
ver más artículos de Agosto de 2009
Dirección original de este contenido:
http://mujerorange.com/familia/cuidados-infantiles/ensenale-pensar-por-si-mismo.html