Durante los primeros años de vida de tu hijo es posible que esté enfermo en muchas ocasiones. Aunque lo que más necesitan para sanar es tu cariño, tienes que saber qué hacer en cada momento. ¡Aprende cómo hacerlo!
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maternidad, cuidados, embarazo, termómetro, infección, alimentación, higiene, enfermo, hijo, fiebre, habitación, hijo, cuidadosMientras que el niño está enfermo debe recibir algunos cuidados especiales. Aunque se trate de un simple catarro, agradecerá que le dediques atención especial y que te ocupes de mantener agradable su habitación:
Su habitación
Mientras que dure la enfermedad, no importa que esté con vosotros en la habitación, aunque es preferible que duerma en su cama o cuna, pero siempre cerca de vosotros.
A no ser que lo recomiende el médico, no es necesario que esté en cama todo el tiempo, sólo si él lo pide debemos dejarle que repose en la cama todo lo que quiera.
Cambia a menudo (a diario o cada dos días) la ropa de cama y los pijamas, y vístele de manera cómoda y no demasiado abrigado.
La casa no debe estar demasiado caliente (18º es la temperatura más adecuada) y debes ventilar las habitaciones al menos dos veces al día durante 15 minutos.
La alimentación mientras está enfermo
Si no quiere comer, es mejor no obligarle. Las comidas deben ser ligeras, pobres en grasa pero ricas en hidratos de carbono: son recomendables las pastas, las papillas de fruta, de verduras las carnes ligeras y los caldos. Es preferible que haga 5 comidas ligeras que 3 copiosas.
La higiene
Aunque este enfermo debemos procurar bañarle a diario o, en todo caso, mantenerle limpio pasándole una toalla húmeda por el cuerpo. Es muy importante lavarle los dientes durante estos días.
Controlar la fiebre
La fiebre es siempre un motivo de alarma para los padres. Cuando un niño tiene la temperatura alta, suele ser una señal de que algo va mal en el organismo.
Casi siempre suele tratarse de una infección, pero otras veces sólo se debe a un cambio sin importancia. La temperatura normal se encuentra entre 36,5º y 37,8º.
A partir de la última cifra o por debajo de la primera, será necesario consultar al médico. La temperatura corporal también varía a lo largo del día. Al atardecer suele subir algunas décimas y, de madrugada, suele descender.
Si el niño tiene fiebre, antes de administrarle algún medicamento hipotérmico (paracetamol habitualmente) es conveniente desabrigarle. Debemos ponerle el termómetro para saber su temperatura y actuar en consecuencia.
Cómo poner el termómetro
En los niños menores de tres años, el mejor sitio es el recto. En 1 o 2 minutos conoceremos su temperatura que será normal si se sitúa entre 36º y 37,5º. Sólo es necesario introducir el termómetro 1 cm en el ano. En los niños más mayores podemos ponerlo en la axila. Serán necesarios más minutos y la temperatura normal será entre 36,2º y 36,8º.
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