Son frecuentes los amores fogosos y efímeros, breves aunque a veces muy íntimos. De hecho, diversas encuestas demuestran que las primeras relaciones sexuales acontecen por primera vez en la vacaciones de verano.
Sin embargo, entre los adolescentes la fidelidad es un valor en alza. Son monógamos, pero monógamos seriados: mantienen relaciones con una sola pareja generalmente por un periodo corto de tiempo para pasar luego a otra relación. Y la infidelidad está muy mal vista. Atrás quedaron los galanteos de los años ochenta e, incluso, ven con muy malos ojos los escarceos de sus padres.
La sexualidad en los chicos
Durante la pubertad temprana, el despertar sexual se acompaña de erecciones y eyaculaciones nocturnas, con frecuencia, estas eyaculaciones son producto de sueños eróticos.
¿Qué les preocupa?
· Especialmente la relación entre orinar y eyacular. Piensan que al mantener una relación sexual es posible orinar en el momento del orgasmo. Hay que decirles que eso no es posible, porque una válvula detiene el flujo urinario antes de la eyaculación.
· El tamaño del pene.
· Tener un testículo más grande que otro, una asimetría totalmente normal.
La sexualidad en los chicas
En las niñas el despertar de la sexualidad es un fenómenos bastante más difuso. Sus órganos sexuales están más ocultos y las vivencias erógenas o sensuales aparecen de forma gradual y con menos ímpetu.
Sus fantasía sexuales no suelen tener contenidos tan genitales como las de los chicos.
¿Qué les preocupa?
· Muchas niñas tienen una imagen confusa de lo que son sus genitales y, con frecuencia, adoptan actitudes negativas hacia ellos.
· La menstruación es siempre un importante foco de dudas. Hablar con ellas de la forma más explícita posible incluso antes de que tenga su primera regla les ayuda a ahuyentar los fantasmas.
Redacción Mujer
26/10/2009