Esta es una de las principales conclusiones del tercer informe sobre la situación de la educación superior en el mundo que elabora la Red Global de Innovación Universitaria (GUNI), auspiciada por la Unesco que se ha dado a conocer durante la celebración de la IV Conferencia Internacional de Barcelona sobre Educación Superior.
En el informe, centrado en los nuevos retos y roles emergentes para el desarrollo humano y social, se ha destacado la necesidad de plantear cuestiones de este tipo en un momento en que el mundo está sujeto a grandes procesos de transformación y la universidad debe hacer frente a la masificación de los estudios y a un descenso en paralelo de su financiación pública.
La directora del GUNI, Cristina Escrigas, ha alertado además de que el hecho de que la sociedad presione como nunca ha hecho que la universidad prepare personas capacitadas para la práctica profesional en un entorno de gran competitividad, mientras que la investigación se centra en aspectos que satisfacen mayoritariamente las demandas del mercado.
El informe del GUNI, elaborado por 52 autores de 28 países, asegura que los defensores del bien privado se han impuesto a los de público de manera considerable y que, como consecuencia, en muchos países los presupuestos de educación superior han quedado estancados o han sido recortados.
Este recorte ha empujado a las universidades a aumentar las tasas de matriculación y a comercializar y vender más sus servicios al mercado, subraya el estudio, que apunta que la privatización de la educación superior también ha contribuido a limitar las funciones tradicionales de la universidad para dar más importancia a las actividad que genera ingresos. EFE
Redacción Mujer
28/12/2009