En el caso de no darse una información adecuada, muchos niños aparecen en la consulta del especialista con más de 7, 8 y 9 meses, momento en el cual muchas malformaciones se han convertido en moderadas o graves y, por tanto, su corrección pasa por la aplicación de una órtesis; una solución que no garantiza una total corrección ya que, a partir de los 6 meses, la corrección es más leve. José María Costa Clara, jefe de neurocirugía del Hospital Sant Joan de Deú en Barcelona, ha advertido de que en los casos de niños de más de 15 meses la única posibilidad de corrección es la cirugía, "aunque en este caso se valora fundamentalmente que estén muy deformados".
En el caso de los bebes que no hayan tenido una deformidad durante los 4 primeros meses de vida, explicó que, "aunque podría tenerla, no será una deformidad importante ya que la causa principal es la posición". No obstante, ante dos niños en las mismas condiciones, una deformidad craneal dependerá de muchos otros aspectos como el crecimiento craneal, el peso de la cabeza, calcificación de los huesos del cráneo, etc., "estas características pueden a hacer que una deformidad empiece pronto, pero si empieza tarde es más difícil que progrese".
En lo casos en los que no haya funcionado "las medidas de contención y prevención" entra en juego las órtesis craneales, que en muchos casos no sirven por si solas para tratar a las malformaciones y debe de completarse con cirugía mínimamente invasiva. "Si un árbol es pequeño y se está deformando, si le colocamos un pequeño palito evitamos la deformación, pero si el árbol crece y no hemos colocado el palito, es decir no hemos hecho los cambios adecuados, este árbol no habrá quien lo corrija", explicó.
No obstante, la corrección se desarrollará en función del momento en el que se va a poner la órtesis y del nivel de gravedad de la deformación, así el problema puede solucionarse en dos o tres meses, aunque "normalmente se deja la prótesis el tiempo que necesite y como mucho hasta que tiene 15 meses, que es cuando el cráneo de un niño es bastante grueso y, por más presión que se le aplique, es muy poco lo que se rectifica".
Asimismo, afirmó que para tratar estas deformidades se debe de valorar siempre cuándo es el momento óptimo en el que debe de usarse una órtesis, para eso los expertos del Hospital San Joan de Deú tienen un protocolo de trabajo. EP
Redacción Mujer
19/11/2009